27/11/07

El capitalismo y la sociedad o ¿quién controla a quién?


La americanización gana terreno desde hace tiempo en todas las sociedades pero parece que, en vez de defender la cultura y las características exclusivas que nos definen como pueblo, olvidamos nuestro modo de vida para dejarnos envolver por la lengua inglesa, el “fast food”, un consumismo demente y el capitalismo como máximo representante de la sociedad.
Pero, según el texto, los americanos reconocen que los europeos tenemos una calidad de vida superior a la de su país. Entonces, ¿somos nosotros los que, ciegos por su deslumbrante espectáculo lleno de grandezas, superficialidad y engaño no valoramos nuestras ventajas? ¿O es que simplemente las aspiraciones de la sociedad se reducen únicamente a acrecentar la economía de unos pocos privilegiados mientras nosotros, ilusos, creemos poder aumentar también nuestro capital?

Debido a este incansable afán de producir dinero, la sociedad, abrumada, no tiene tiempo de pensar en su ideología y sus valores. Cada vez con menos capacidad de discernir y con escasa opinión personal, ojeamos los periódicos y los telediarios sin ideas fijas ni criterio alguno, a merced de la manipulación de las multinacionales y los gobiernos que, con el grito de “la sociedad de la libertad y la pluralidad de opiniones” nos conducen al consumismo superfluo y a los prejuicios precipitados.
Basados en esta sociedad antes definida,

sometida a un incesante cambio, deberíamos preguntarnos dónde agarrarnos para no caer en la prisión de lujos y objetos innecesarios que parecen apoderarse de nuestra mente. Mas esta duda tiene difícil respuesta en un mundo dónde lo único que permanece inamovible es la búsqueda de métodos perfeccionados para satisfacer nuestra egoísta e incansable necesidad personal.

Así pues, el tiempo discurre en un incesante goteo de segundos irrecuperables; es la única cosa que cambia a la misma velocidad y es inamovible. Es por eso que este presente que se nos escapa con premura tiene tanto valor, incluso más que el dólar, y quizá no debemos perderlo leyendo artículos inútiles sobre el valor del dinero en EUA.

De todos modos, quizá alguien debería dedicar un breve momento de su afanada vida a preguntarse si toda esta farsa conduce a una felicidad más completa.
Quizá así, y sólo quizá, podríamos vivir más intensamente.
(fragment d'una redacció de castellà d'aquest curs)

1 comentari:

Anònim ha dit...

Eeeee o sigui aixo es mega de xunguuu!!! am lu facil k era el fotolog!! ma kustat la vida trubar kom s cumentava...XD

uiuiui...k es el primer kumentari k reps e!?!? val x mil!!!

*T'estimo molt prexiusitat!!!*